23/5/17

Fotografia simpatico delfín [23-5-17]



21/5/17

Los delfines nos entienden y logran imitar a otros animales [21-5-17]




Los delfines nos entienden y logran imitar a otros animales

En 2012 un grupo de etólogos del delfinario Planeta Salvaje, en Port-Saint-Père (Francia), descubrió que, mientras dormían, los delfines de las instalaciones emitían a la perfección el sonido de las ballenas jorobadas, según informaciones publicadas en su momento.

Esto llevó a los científicos a preguntarse si los delfines tienen la habilidad de hablar “balleno”. Finalmente descubrieron que los cantos que imitaban los animales formaban parte de la banda sonora del parque, dentro de un espectáculo que Planeta Salvaje ofrecía a los visitantes.

Esta simpática anécdota sirvió para avanzar en la investigación sobre el comportamiento de estos animales, que aún sigue siendo un misterio para los etólogos.

José Zamorano Abramson, Doctor en Psicología, especialista en Etología y Cognición Comparada, explica que la capacidad de imitar sonidos y comportamientos es una de las claves para el mantenimiento de la cultura humana.

Según Zamorano Abramson, los delfines copian muy bien las acciones, los gestos y las vocalizaciones. Pueden imitar a delfines de otros grupos e incluso a otras especies como las ballenas. “Es común que los delfines que están en acuarios imiten el comportamiento de sus compañeros de tanque”, ejemplifica.

Pero… ¿por qué imitan los delfines todo lo que ven y oyen? Este experto cuenta que son imitaciones automáticas. Las investigaciones apuntan a que esta capacidad se debe a unas neuronas llamadas “espejo” que pocos animales tienen y que les permite imitar naturalmente los sonidos y acciones de otros individuos.

Que estos simpáticos animales son capaces de imitar con gran soltura no es un misterio, lo que supone una incógnita es si son capaces de entender y discernir lo que imitan.

El Investigador, que lleva más de seis años dedicado a estudios cognitivos en mamíferos marinos, especifica que lo más probable es que se trate de una imitación automática, no racional. “Cuando el delfín hace un sonido no se está refiriendo a un objeto concreto. Este animal no tiene un lenguaje referencial, en su caso, los sonidos tienen que ver con estados emocionales, con intenciones, no se refirieren a objetos concretos”.

¿Pueden aprender otros idiomas?


Hasta la fecha se ha conseguido que los delfines cuenten hasta diez y que reconozcan palabras concretas (en inglés) pero nunca que hagan frases por su cuenta.

También se les ha enseñado el lenguaje de signos, en el que han demostrado comprender las oraciones. “No sólo obedecían las órdenes, sino que entendían la oración y cuando los cuidadores cambiaban el orden de las palabras, los animales comprendían el significado de la frase”. El investigador del Grupo de Estudio del Comportamiento Animal y Humano de la UCM señala que esto implica la comprensión por parte del delfín de ciertas características del lenguaje humano, algo que no ha conseguido ningún animal.

Pero aunque se ha demostrado que estos cetáceos entienden determinadas relaciones semánticas y sintácticas y comprenden las reglas del lenguaje humano, “lo que no se ha conseguido es que ellos digan la frase”, concluye.

Se llaman ‘por su nombre’

La totalidad de la experiencia vocal sitúa la comunicación de los delfines más cerca de la de los humanos que cualquier otra especie.

Los delfines tienen unos sonidos firma, cada animal tiene su propio sonido para sí mismo y, según este experto en comportamiento e inteligencia social de los mamíferos marinos, esto es lo más parecido a un nombre que hay en el mundo animal y es en esta especie en la única que se ha encontrado este fenómeno. “Cuando los compañeros quieren llamar a un delfín en concreto, emiten su sonido característico, “como si lo llamaran por su nombre”, apunta Abramson.

Todos a una, en sincronía

Estas increíbles capacidades que los científicos han encontrado en los delfines se deben en parte a que no viven en grupos anónimos, sino en sociedades muy complejas donde actúan de manera conjunta y coordinada e incluso nadan en sincronía.

Dentro del grupo, saben quién es quién, tienen roles y se reconocen unos a otros. Son criaturas muy sociables que mantienen relaciones de amistad y enemistad dentro de su grupo. Además, son de las pocas especies capaces de reconocerse a sí mismos en un espejo, lo que supone un indicativo de que tienen consciencia de sí mismos y de los demás.

El hecho de que comprendan características del lenguaje humano, que tengan consciencia de sí mismos, que tengan “nombres propios” y que mantengan lazos afectivos entre ellos (e incluso con otras especies) son signos de una gran inteligencia.

Para concluir, Zamorano Abramson destaca que la imitación puede ser un mecanismo que permita la transmisión no genética de información que mejore la eficacia biológica de la especie y permita la transmisión de tradiciones locales, esto es, de su cultura.

15/4/17

Las hembras delfín son mejores madres si tienen amigas que las ayuden


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Las hembras delfín son mejores madres si tienen amigas que las ayuden


* Los efectos sociales y los genéticos son importantes para la reproducción
* El éxito de una madre se ve reforzado por la relación social con otras hembras
* Los científicos todavía tienen que descubir el porqué de este comportamiento

Las madres delfín son mejores si otras hembras las ayudan. Es la conclusión a la que han llegado un equipo internacional de científicos que ha estudiado los efectos de los factores sociales y genéticos de los delfines durante más de 25 años, y ha sido recogido por SINC.

“No se habían estudiado nunca los efectos genéticos y sociales sobre la reproducción en las poblaciones naturales, lo que resulta sorprendente”, explica Bill Sherwin, director del proyecto e investigador en la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia).

Los investigadores descubrieron que podían analizar a los delfines con observaciones a largo plazo centradas en las hembras que se asociaban entre sí. A continuación los científicos cruzaron los datos y los pusieron en común con sus conocimientos sobre relaciones genéticas.

El nuevo estudio, que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences, demuestra por primera vez que los efectos sociales como los genéticos son importantes para la reproducción.

Según los investigadores, “el éxito de una hembra a la hora de cuidar a sus crías se ve muy reforzado por la relación social con otras hembras que sean muy buenas madres o gracias la ayuda de las hembras con las que está emparentada y que cuidan bien a sus crías”.

Interacción de factores sociales y genéticos

“Tener dentro del propio entorno a hermanas, tías y madres con buenos resultados en lo que a la cría se refiere hace que una hembra obtenga resultados mucho mejores", asegura Sherwin.

No obstante, las ventajas que aportan los individuos que se asocian a ellas socialmente, señala el director del proyecto, "son más importantes para las que tenían menos parientes genéticos".

Todavía no está claro por qué los delfines hembras precisan de esa ayuda para convertirse en buenas madres. "Estos delfines sufren ataques de tiburones, así que la protección que prestan otras podría ser provechosa para la reproducción", reconoce Celine Frere, autora principal del estudio.

"Incluso podrían necesitar protección también frente a otros miembros de su propia especie, sobre todo cuando son jóvenes”, añade la investigadora.

En otro estudio publicado a principios de año, el equipo demostró que las hembras más jóvenes son susceptibles de recurrir al apareamiento endogámico, con lo que disminuyen las cifras de la reproducción, ya que las crías resultantes presentan un destete más lento.